Podría aumentar el riesgo de sufrir demencia si entra a la menopausia antes de los 40

Las mujeres que entran en la menopausia antes de cumplir los 40 tienen más probabilidades de desarrollar demencia que las que sufren a los 50 a 51 años, la edad media de inicio de este periodo fisiológico.

Así lo advierte una investigación presentada esta semana en la reunión anual de la Asociación Americana del Corazón, dedicada a la promoción de la salud cardiovascular y la prevención de las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares.

«Nuestro estudio descubrió que las mujeres que entran en la menopausia muy pronto tienen un mayor riesgo de desarrollar demencia más adelante», explica Wenting Hao, investigadora en la Universidad de Shandong en Jinan, China.

La demencia provoca cambios graves en el cerebro que merman la capacidad de una persona para recordar, tomar decisiones y utilizar el lenguaje.

«Ser conscientes de este mayor riesgo puede ayudar a las mujeres a poner en práctica estrategias para prevenir la demencia y a trabajar con sus médicos para controlar de cerca su estado cognitivo a medida que envejecen», sostiene Hao.

La enfermedad de Alzheimer es el tipo más común de demencia, seguida de la demencia vascular, y ambos tipos de demencia son más comunes con la edad, aunque hay más tipos de demencia.

¿Cómo fue el estudio?

En el estudio, los investigadores analizaron la posible relación entre la edad de inicio de la menopausia y el diagnóstico de demencia. Para ello, examinaron los datos de 153.291 mujeres con una edad media de 60 años, participantes del Biobanco del Reino Unido, una gran base de datos biomédica con información genética y sanitaria de medio millón de personas del Reino Unido.

Los investigadores identificaron el diagnóstico de todos los tipos de demencia (Alzheimer, demencia vascular y demencias por otras causas) y calcularon el riesgo de aparición en función de la edad a la que las mujeres habían entrado en la menopausia (antes o durante la edad media de inicio, de 50 o 51 años).

Además, ajustaron los resultados según factores como la edad en el último examen, la raza, el nivel educativo, el consumo de tabaco y alcohol, el índice de masa corporal, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, los ingresos y las actividades físicas y de ocio.