Piedad Córdoba denuncia extorsión y supuesto plan para extraditarla a EEUU

Tras ratificar su permanencia en el Pacto Histórico, pese a las denuncias de retrasar supuestamente la liberación de los secuestrados por las FARC y sus presuntos vínculos con Alex Saab, la candidata al Senado Piedad Córdoba denunció ser víctima de extorsión y de un plan que involucraría a funcionarios del Gobierno, para aparentemente facilitar su extradición a los Estados Unidos.

El 10 de febrero Córdoba recibió un primer mensaje de un funcionario consular que se presentó con el nombre de Mario Hernández, y quien le envió un correo en donde hablaba de un video que involucraría a los embajadores Juan Carlos Pinzón y Alejandro Ordóñez, y al subsecretario de Estado estadounidense para el Hemisferio Occidental, Michael Kozak, en este supuesto entrampamiento.

Posteriormente, según el relato de la exsenadora, la volvieron a contactar nuevamente para exigirle dinero a cambio de revelarle el video que confirmaría la denuncia, y también para evitar acciones judiciales en su contra. Además, reveló que le exigían alrededor de 1.000 dólares para comenzar con el proceso para entregarle la información.

Esta ‘conspiración para su extradición’, como la llamó, para Córdoba representa «a todas luces un hostigamiento en contra de la oposición política y busca intervenir en las elecciones parlamentarias y presidenciales en curso. Lamentablemente no es la primera vez que se presenta un modus operando similar».

¿Qué decía el correo?

La exparlamentaria leyó el extenso correo que recibió, en donde se habla del supuesto plan extraditarla. «Estuvo reunido el señor Pinzón, junto al delegado para el hemisferio occidental, el señor Michael Kozak (…) En la reunión, que dura aproximadamente 45 minutos y quedó en su totalidad grabada, hablan de su caso específico, de cómo hacer para lograr una comparecencia de su parte ante la justicia norteamericana», relató Córdoba.

Posteriormente, según iba leyendo, indicó quien le enviada el mensaje que «más que una reunión bilateral de cooperación entre ambos estados, creería más bien que corresponde a las insidias y cizaña política que quiere hacer creer el embajador Pinzón a algunos estamentos de poder en este país».

Allí, según dice el correo, «el embajador Pinzón le planteó al subsecretario muy insistentemente que hay que ubicar cuanto antes a los 3 contratistas norteamericanos secuestrados por las FARC, y hacer que salgan a comparecer ante los medios a expresar su indignación por lo que se ha descubierto recientemente en Colombia con relación a su nombre y al papel que desempeñó en los gestos humanitarios tendiente a la liberación de secuestrados».

Para el funcionario consular es «muy diciente la grotesca la forma como el señor Pinzón trata de influir en el señor subsecretario y hacerle creer hasta el punto de querer convencerlo de que esta situación hay que escalarla al nivel de la justicia norteamericana para que esta actúe y pida cuenta a su accionar, que va muy ligado, cito textualmente, al accionar delincuencial y mafioso desarrollado por el señor Alex saab».

Ante estas informaciones, Córdoba pidió a la canciller Marta Lucía Ramírez salir a explicar «la supuesta acción de los funcionarios a su cargo, tanto de la extorsión a nombre del señor Hernández, como de los hechos informados que involucran al personal diplomático bajo su responsabilidad. Es inaceptable que se siga guardando silencio ante esos hechos delictivos en medio de la creciente ausencia de garantías para el ejercicio de la política”, dijo.

Incluso, extendió su llamado a la Fiscalía General y al Gobierno estadounidense, para que inicien las investigaciones que permitan corroborar estos mensajes, e incluso, determinar si el funcionario Mario Hernández es el hijo del empresario colombiano del mismo nombre (y quien dijo Córdoba es ministro consejero de asuntos económicos), o si se trata de otra persona que buscaría hacerse pasar por él.