Contaminación en el aire: la nueva advertencia de China sobre los Olímpicos

A menos de dos semanas del inicio de las olimpiadas de invierno, una densa capa de contaminación cubre Pekín.

Con la llegada del frío, las regiones del norte de China se vieron obligadas a encender los sistemas de calefacción antes de tiempo, un evento determinante que influyó en el aumento del nivel de contaminación del gigante asiático, debido a que depende en un 60% del uso de carbón para la producción de energía.

Según un portavoz del Ministerio de China de Medioambiente, los Juegos Olímpicos y Paralímpicos llegan “cuando las condiciones climáticas son extremadamente desfavorables”, por lo que al Gobierno no le quedó de otra que admitir la imposibilidad de descartar una calidad baja en el aire y un nivel alto de contaminación durante el periodo en el que se llevarán a cabo las competencias.

Aunque parezca difícil de creer, incuso ahora, la calidad del aire en las ciudades principales del país ha mejorado con respecto a años pasados. Esto se debe a que decenas de centrales de carbón han sido cerradas o trasladadas y las acerías, desde agosto, redujeron su producción a la mitad pensando en la cita olímpica.

Sin embargo, de llegar a presentarse niveles fuertes de contaminación durante las competencias en Pekín y Zhangjiakou serán lanzados planes de “urgencia”, que se espera mitiguen la toxicidad en el aire para que los deportistas no se vean afectados.