La doble vida de Jill Biden en la Casa Blanca , en usa

First Lady Jill Biden speaks during a visit to Bergen Community College in Paramus, N.J., Thursday, Jan. 20, 2022. (AP Photo/Seth Wenig)

Antes de que arrancara el curso de 2021, las autoridades del centro de formación profesional del norte de Virginia decidieron sacar lustre a que una de sus docentes es la primera dama de Estados Unidos, Jill Biden, que enseña en ese instituto desde que asumió el cargo de segunda dama en 2008. Cuando Joe Biden juró como presidente, se enteró de que repartirían volantes por el campus con su nuevo puesto en la Casa Blanca. Indignada, envió un correo a sus compañeros para frenar la jugada. “Aquí soy profesora de inglés, no primera dama”, escribió, según CBS News.

Aunque no es del todo así. Lo saben sus alumnos, que ahora deben atravesar un detector de metales antes de asistir a clase de inglés los martes y jueves. Hay agentes del servicio secreto en las aulas y su profesora revisa los exámenes en el jardín Jackie Kennedy o en una caravana a última hora de la noche en la carretera. Pese a todo, ella ha conseguido que en ese rincón de Estados Unidos en el que ejerce la docencia nadie la llame primera dama. Ahí, y solo ahí, sigue siendo la “Doctora B”.

Jill Biden (New Jersey, 1951) ha viajado por el país más que el propio presidente. Incluso los periodistas reconocen que es cansado seguirle el ritmo. En su primer año ha visitado 35 Estados y más de 60 ciudades, muchas conservadoras. Además, cada vez hace más apariciones públicas gracias a su capacidad de transmitir empatía y a que la gente le abre la puerta porque conocen su historia. Se identifican con la mujer de clase media divorciada que se volvió a casar; la madre de familia militar; la madrastra que perdió a un hijo al que quería como propio; la profesora de inglés que nunca ha dejado de trabajar.

“Es alguien que ha experimentado los mismos desafíos y alegrías que muchas otras mujeres y se siente cómoda hablando de eso”, asegura Katherine Jellison, especialista en primeras damas, para explicar su tirón. “Además, ha tratado de ser una primera dama unificadora, para todos, independientemente de su postura política e ideología”, agrega esta profesora de historia en la Universidad de Ohio.