Pandemia y redes sociales: los efectos en la salud mental de los jóvenes

De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud, la proporción del gasto en los servicios de salud mental a nivel mundial es de apenas el 2,8 por ciento del total que se dedica a salud, una cifra que se reduce al 0,5 en países de ingresos bajos, mientras que los países de ingresos altos invierten cerca del 5 por ciento.

Este es un dato que no solo demuestra la brecha entre unos y otros, sino que además revela que en el contexto de la pandemia también se han deteriorado más, al punto que, en palabras de autoridades sanitarias, la siguiente pandemia será la de salud mental.

A esto se suma que hoy en día existen varios factores que pueden agravar la situación, entre los que cobra relevancia particularmente el uso excesivo de redes sociales en niños y adolescentes, una población vulnerable a sufrir mayor impacto frente a trastornos como ansiedad, depresión, baja autoestima, entre otros.

De acuerdo con la investigación, Instagram encabeza las plataformas que tienen peor impacto para el bienestar de los menores en razón a que su propia dinámica genera expectativas poco realistas, contribuye a que los jóvenes sientan inseguridades frente a su imagen corporal, sobre todo las mujeres, e incluso se desarrolle el síndrome Fomo (Fear of missing out), llevándolos inevitablemente a incrementar síntomas relacionados con la ansiedad, la depresión, el insomnio, la irritabilidad, la apatía y la pérdida de interés por tareas propias de su edad.