El ‘boom’ de las revocatorias de mandato: las razones para el récord de solicitudes este año

Hasta la fecha, en el Valle del Cauca se está adelantando la revocatoria de la Alcaldía de Santiago de Cali, la Alcaldía de Palmira y de la Gobernación del departamento.

En lo corrido del año, la Registraduría Nacional del Estado Civil ha recibido cerca de 60 solicitudes de revocatoria de mandato de los alcaldes y gobernadores de diferentes zonas del país. Analistas dicen que se trata de una cifra sin precedentes.

“Evidentemente, el número de revocatorias de mandato recibidas este año es un incremento alto, cuando el histórico de la Registraduría no pasa de 110 revocatorias”, cuenta el politólogo Juan Camilo Vanegas, quien ve varias causas del fenómeno.

Una de ellas, señala, está relacionada con el descontento popular de los colombianos por la corrupción, la pobreza, la desigualdad y el incumplimiento del Estado, que debido a la pandemia y al estallido social durante el paro nacional, se acentuó.

Otro de los motivos, es que “la pandemia dejó un malestar generalizado en la opinión pública alrededor de los mandatarios”, afirma el docente y politólogo Germán Ayala, quien advierte que las alcaldías y gobernaciones no tenían un manejo completo del sistema de salud, para enfrentar el reto de la pandemia.

En suma, uno de los móviles para solicitar la destitución de un mandatario, es que este no esté cumpliendo a cabalidad con sus promesas de campaña, sin embargo el politólogo José Luis Grisales menciona que es difícil analizar la realidad en términos de pandemia, hecho que sin duda hizo que se redefinieran las prioridades del plan de gobierno de los alcaldes y los gobernadores.

Para los politólogos hay mecanismos más efectivos y menos desgastantes para el aparato institucional. Por ejemplo, si los motivos para solicitar la destitución son por corrupción y no por incumplimiento del plan de desarrollo del mandatario, lo mejor es buscar sanciones vía Contraloría, Procuraduría o Fiscalía.

Por otro lado, Germán Ayala enfatiza que “la mejor forma de mostrar que la gente está criticando la obra de gobierno, es castigando en las urnas, pero para eso se necesita una cultura política”.