“No hemos cometido un acto de corrupción”: Cantante Rafa Pérez da la cara tras el escándalo de su vacunación

Luego de la polémica generada en los últimos días respecto a la vacunación del cantante vallenato Rafa Pérez y su esposa Milagros Villamil, quienes fueron inmunizados a pesar de no estar dentro de los grupos priorizados, por primera vez el artista se refirió al tema y reiteró que no han cometido ningún delito, pues simplemente estaban cumpliendo un contrato con la IPS señalada.

Y es que lo polémico del caso es que la IPS Clínica Oriental del Caribe, de Soledad, entidad que se encargó de adelantar el proceso de vacunación de los mencionados, no está operando hace más de un año y actualmente se encuentra cerrada y no presta servicios de salud. Aun así, realizaron todos los trámites requeridos y efectivamente tanto el cantante como su pareja ya cuentan con dos dosis aplicadas.

Cabe recordar que el pasado martes 13 de abril Rafa Pérez y su esposa asistieron al Hospital Local de Malambo para recibir la primera dosis de la vacuna de Pfizer. Sin embargo, días después, exactamente el 6 de mayo, el hospital le reportó a la Secretaría de Salud del Atlántico un presunto procedimiento irregular en la vacunación de dos personas, priorizadas por la Clínica Oriental del Caribe.

Aunque la IPS expidió un comunicado en el que explican que la pareja fue incluida dentro de su personal priorizado, debido a que estaban contratados bajo la modalidad de prestación de servicios para adelantar una labor de comunicaciones, mercadeo y publicidad, las cuales realizaban dentro y fuera de la infraestructura en su rol de figura pública, la Superintendencia Nacional de Salud ya adelanta las investigaciones para conocer lo que realmente pasó.

Ante el rechazo de esta situación por parte de la opinión pública, Rafa Pérez decidió romper su silencio y dar su versión de lo sucedido. En diálogo con el diario El Heraldo sostuvo que en ningún momento cometieron un acto ilegal y confirmó su relación laboral con la IPS, entidad que lo contactó para divulgar su relanzamiento.

“Siempre se habló de la reinauguración de la clínica y necesitaban figuras públicas. Yo les dije que me interesaba la propuesta, pero que me inquietaba algo y era que a nosotros no nos ha dado covid, a lo que ellos nos manifestaron que como iba a haber un contrato de prestación de servicio de nuestra parte, ellos gestionarían nuestra vacunación para realizar con tranquilidad todas estas actividades (…) ¿Quién en estos momentos no va a aceptar que le den trabajo, lo contraten para un toque y aparte lo vayan a inmunizar? Por eso acepté”, afirmó.

Y es que además señala que ni siquiera conoce la clínica que lo contrató (Clínica Oriental del Caribe), pues, según su versión, un amigo lo buscó y lo contrató para que realizara las funciones de publicidad mencionadas.

El exintegrante del Grupo Kvrass lamentó lo que está sucediendo actualmente y fue claro al mencionar que en ningún momento cometieron un acto ilegal, pues todo el proceso lo adelantaron desde la entidad de salud y bajo los parámetros requeridos por el gobierno.

“No hemos cometido ningún delito ni ningún acto de corrupción como se nos está tildando, ni nos hemos robado la vacuna. Quiero dejar claro que no hemos cometido ningún acto de corrupción, ni hemos pagado por la vacuna”, aseguró.

Finalmente, insistió que esta irregularidad le ha afectado su imagen profesional y explicó que su intención al momento de aceptar la propuesta fue la de poder seguir generando ingresos en un momento difícil en materia económica.

“La clínica ya emitió un comunicado explicando las razones por las que nos contrató y realmente no tenemos que ver con eso de ser colados. No había hablado porque obviamente existen algunos acuerdos de confidencialidad, pero viendo el rumbo que está tomando esta situación debo defenderme porque a nosotros solo nos interesa continuar con nuestro trabajo y nuestra vida”, concluyó.

El centro médico aseguró conocer y atender las reglas del Ministerio de Salud, por lo que dejaron claro que el artista y su esposa fueron contratados como personal de apoyo logístico y no como personal de salud.

La Superintendencia Nacional de Salud al conocer los hechos solicitó a la Clínica Oriental de Soledad las razones por las cuales estas dos personas fueron postuladas y, en cuanto al Hospital de Malambo, requirió explicaciones para conocer el por qué fueron vacunadas y cómo fue el procedimiento realizado durante su inmunización. A ambas entidades se les dio un plazo máximo de tres días (a partir del lunes 9 de mayo) para hacer llegar la información requerida.