Los Tigres del Norte celebran 10 años de su Unplugged

ubo una época en la que no se esperaba que Los Tigres del Norte protagonizaran uno de los formatos estelares del canal MTV. Dedicado a roqueros y artistas pop, quizás de hiphop, Los Tigres y sus corridos con historias como Jefe de jefes o La jaula de oro no parecían ser candidatos a un espacio como los clásicos Unplugged (los desconectados) de MTV

La propuesta fue una sorpresa para ellos. El acordeonista y vocalista Jorge Hernández recuerda que lo pensaron mucho, pero Los Tigres del Norte han sido el ícono musical que son porque no se han fijado límites sobre un público o sobre los formatos que pueden abordar. Por algo han puesto sus historias musicalizadas en películas y telenovelas, han sido objeto de estudio, de conversación intelectual y hasta inspiración de los latinos en Estados Unidos. Un Unplugged de MTV no los iba a asustar.

Por eso, aquel show, hace 10 años, fue histórico. Estuvieron acompañados por Juanes, Paulina Rubio y Andrés Calamaro, entre otros artistas. Diez años después de este concierto, Los Tigres del Norte celebran el aniversario dándoles nueva vida a estas canciones. Las relanzan, encabezadas por La jaula de oro, la canción que compartieron con Juanes.

“Nos parecía muy raro –dice Jorge Hernández sobre el proyecto–. No era una plataforma que perteneciera a nuestra música. Pero a la vez nos dio una gran alegría tener a las estrellas que estuvieron brillando con sus voces. Tratamos de que ningún artista se sintiera ajeno. Se lograron cosas bonitas. La confianza, la armonía de estar juntos, las ganas de hacerlo se vieron reflejadas. Y son los motivos por los que celebramos este aniversario”.

La celebración viene con los videos: 14 canciones en su cuenta de YouTube. “Los subimos porque fue un gran show en vivo –subraya el saxofonista Eduardo Hernández–. No se dobló la voz de nadie ni se repitió ninguna canción. Así como tocamos, grabamos”.

Por su parte, Luis Hernández –intérprete del bajo sexto– recordó la preparación previa: “Tuvimos una práctica con cada uno de los invitados: Paulina, Zack de la Rocha, Calamaro, Diego Torres, Calle 13, Juanes. Tuvimos la oportunidad de convivir con cada uno para ver cómo ajustábamos voces y fraseos. Ellos ya traían en mente cómo iban a interpretar la canción y ensayamos dos o tres horas con cada uno. Y fue más emocionante ya con público”.

Así, ese concierto demostró una vez más que Los Tigres del Norte no tienen fronteras. Fue nominado al Grammy Latino, la canción con Paulina Rubio ha acumulado más de 45 millones de reproducciones (Spotify). Y es solo uno de muchos logros en una carrera de décadas, ventas de discos por millones y premiaciones. Sobre los motivos de su trascendencia, Luis agrega que, sin tener una fórmula, el trabajo del grupo se ha resumido en innovar.

“Tratamos de interpretar cosas que siempre estén actuales, que se identifiquen con lo que sucede. El grupo ahora se preocupa más por el tipo de letras que quiere interpretar, por la forma como va a conceptuar cada disco. Incluso en tiempos difíciles como la pandemia, decidir cuándo se va a salir a trabajar es algo que también se ha pensado. Porque siempre tratamos de aportar algo, ser un ejemplo positivo”, explica.

Entre esos aportes, el primero del grupo fundado en 1968 es el que han hecho dentro del corrido mexicano.

“Está en la forma como lo interpretamos –cuenta Jorge–. El corrido tiene una historia que se va contando, como en Camelia la Tejana o Contrabando y traición. Trabajamos mucho la forma de contarla, buscamos mucho en historias que puedan contarse como una película o una novela. Nuestras canciones tienen que tener una mística, hacer que la gente se haga una imagen mental de ellas. Lo hemos logrado a través de temas como La banda del carro rojo o 30 segundos para morir. Esas historias nos las pedían los productores de cine. Ahora tenemos un total de 16 películas, y muchas colaboraciones más en cine. Así que tenemos la dicha de hacer temas que siempre pueden ligarse con algo más, no solo son canciones”.

El secreto, agrega, está en su preocupación por conectarse con “los sentimientos profundos del ser humano” y las nuevas generaciones. Por eso, su ilusión de “revivir” el Unplugged, “porque jóvenes que en ese tiempo tenían 8, 10 años, ahora pueden encontrar estos temas y disfrutarlos de una forma diferente”.

Además del aniversario, Los Tigres han estado preparando con calma lo que será un nuevo álbum, así lo dijo Eduardo Hernández con la ilusión de un regreso a escenarios esperado durante un año entero.

“Fuimos de los artistas que nos quedamos en casa todo este tiempo –dice Eduardo–. No hemos salido a ninguna parte, solo a lo esencial. Permanecemos cuidándonos para volver en buen estado físico. No pisamos un escenario desde el 14 de marzo del año pasado en Tepic (Nayarith, México)”.

Entonces, Los Tigres volverán al trabajo de escoger las canciones. Con años de experiencia –censuras y polémicas de por medio–, tienen más cuidado ahora. “De repente llegan temas donde tal vez el corrido sea muy crudo –cuenta Luis–. Hay temas con los que no te puedes meter, porque son polémicos. No me gustaría enumerarlos. Pero cuando conceptualizamos un disco, siempre analizamos hacia dónde vamos. Además, tampoco queremos ser repetitivos: no queremos un álbum en el que cinco temas hablen de lo mismo”.

Agrega que a veces hay corridos que pese a ser “crudos” les gustan, entonces viene un diálogo con el compositor para que ajuste la letra a lo que quiere el conjunto musical. “Los problemas de la gente tal vez siempre sean los mismos –concluye Luis–, pero tratamos de expresarlos de forma diferente. En un grupo como este, de más de 500 canciones, es difícil creer que encontraremos un tema que no hayamos tocado. Pero sí tratamos de enfocarnos en cómo se expresan ahora la sociedad y la juventud, cómo se comunica nuestra gente, para hacerle llegar el mensaje”.