Efectos de la declaración de dominancia de Claro en el mercado móvil

El sector de telecomunicaciones en Colombia llevaba esperando los últimos años la decisión que finalmente la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) tomó el pasado jueves 28 de enero. Saber si Claro tiene dominancia en el mercado de servicios móviles en el país.

La CRC, a través de un comunicado, señaló que luego de “un análisis integral de competencia se constató en primera instancia la dominancia del proveedor comunicación celular Comcel (Claro) en el mercado de servicio móviles, el cual corresponde a la prestación conjunta de los servicios de voz y datos móviles”.

En ese momento, la autoridad regulatoria aclaró que la dominancia es una “declaración preventiva” sobre una situación de mercado; por consiguiente, no acarrea una sanción por el momento.

Así mismo, la Comisión indicó que el fallo va encaminado a que se garantice “una sana competencia” en este mercado y que la decisión corresponde a una primera instancia, por lo que Claro aún cuenta con un recurso de reposición.

Una declaración de dominancia en un sector, señaló un experto consultado por EL TIEMPO, establece que una compañía tiene tal poder en el mercado que determina sus condiciones y sus competidores tienen que adaptarse a eso, sin que estos puedan hacer una rivalidad clara.

“En diferentes sectores de la economía puede llegar a suceder que las compañías adquieran una posición de dominio, y eso no significa que hayan hecho nada ilegal”, señala el analista.

La decisión tomada a finales de enero va en línea con la que la misma CRC tomó en 2009, cuando declaró que Comcel, ahora Claro, tenía dominancia en el servicio de voz. La compañía de telecomunicaciones lidera desde hace varios años el mercado móvil en el país.

Según el balance del último trimestre del 2020 realizado por el Ministerio de las TIC, el operador es el que cuenta con más usuarios en toda Colombia: en el servicio de datos móviles tiene 16,8 millones de usuarios y 32 millones de cuentas en servicio de voz. Superando por más del doble al segundo operador con más clientes, que es Movistar, el cual les presta el servicio de datos a 7,3 millones de personas y el de telefonía celular a 15,7 millones de usuarios.

Hasta el momento, el anuncio realizado por esta comisión es un primer paso en el proceso que desencadena esta declaratoria de dominancia, así lo señalan expertos, pues la autoridad no tomó una decisión de fondo sobre medidas respecto a esa posición de Claro en el mercado.

Durante el anuncio de la decisión, la CRC precisó que una determinación regulatoria la podrán tomar tanto la Comisión como la Superintendencia de Industria y Comercio, en el caso de que se quiera prevenir un abuso en el mercado por parte del operador.
Por esto, lo que viene ahora es que la Comisión revise si hay necesidad de aplicar una serie de regulaciones que genere que no haya una concentración en el sector y esto ocasione una mayor competencia entre todos los operadores.

“La CRC tiene que empezar a estudiar qué medidas regulatorias debe tomar como consecuencia de esa declaración, porque una declaración de posición dominante sola no tiene ningún efecto. Cuando las autoridades declaran que una compañía está en posición de dominio debe imponer medidas regulatorias para efecto de incentivar la rivalidad y así los usuarios se vean beneficiados”, señala Jairo Rubio, exsuperintendente de Industria y Comercio.

En este punto también coincide Jorge Fernando Negrete, experto en telecomunicaciones y director general de Mediatelecom Policy Law, quien, además, agrega que la CRC debe entrar a evaluar cuáles son las medidas que permitirán equilibrar el sector.

“La Comisión puede elegir una regulación asimétrica, en donde el operador dominante les dé acceso a sus servicios de infraestructura a los otros operadores a un precio mucho menor, en el que incluso esté por debajo de los costos de la operación”, precisa Negrete.

Así mismo, el experto asegura que, en este sentido, la autoridad regulatoria debe no mirar únicamente el tamaño de la compañía en el mercado, sino si esta tiene prácticas anticompetitivas, lo cual ayudará a determinar cuál será la sanción y las medidas regulatorias.

Negrete indica, además, que la decisión podría desincentivar futuras inversiones de Claro en materia de infraestructura, por el hecho de que no se tenga claridad respecto a si van a tener unas reglas de juego distintas a las de las otras compañías de telecomunicaciones.

Aun así, Rubio indica que la declaración de dominancia podría traer una mayor competencia en el mercado del país, “ya que el sector de telefonía móvil es uno de los más concentrados en Colombia”, lo que se vería reflejado en rebajas en las tarifas.
La determinación está ahora en manos de la CRC, que debe determinar si se queda solamente con la declaratoria o si Claro debe cumplir con nuevas reglas.