Análisis: Luis Fernando Muriel y su idilio con el gol

Luis Fernando Muriel no para, no toma receso de gol, en cada oportunidad que tiene, cuando la tiene, porque no es un titular fijo del Atalanta de Italia, celebra con sus anotaciones que ya son costumbre. Ayer lo volvió a hacer, otro gol de los suyos. Su equipo no ganó, empató 1-1 con Udinese en un partido aplazado de la Serie A, pero el delantero, que hace rato anda en estado de gracia, hizo otra vez lo suyo, en un enero espectacular.

Muriel es un caso particular. Juega poco y eso no es impedimento para que mantenga su olfato de gol bien afinado. Si está en el banco de suplentes, guardándole la espalda a Duván Zapata, pues entra motivado, como si no fuera suplente de Duván con el que casi nunca puede jugar al tiempo, o como si quisiera demostrar que debería ser titular siempre.

Y si acaso arranca de inicialista, no pierde el tiempo, sabe muy bien que lo más seguro, por cosas del DT Gasperini, es que no juegue el partido completo, al fin y al cabo no lo ha hecho en ninguno de los 16 juegos que ha tenido en la presente Serie A, así que aprovecha el tiempo que le toca.