Análisis: Los seis grandes desafíos para Colombia en 2021

el resumen del Reporte Anual de Riesgos para 2021, realizado por Colombia Risk Analysis. Responder al COVID-19, manejar adecuadamente la política económica y fiscal, el inicio de la campaña electoral de 2022, los retos de la política exterior, el cambio climático y los la situación de seguridad e Implementación del Acuerdo de Paz son los puntos clave.

2020 fue un año de enormes desafíos para Colombia. El año comenzó con mucha expectativa sobre el rumbo que tomaría el Gobierno frente a las protestas de noviembre de 2019 con la “Conversación Nacional”. El revolcón del gabinete a mediados de enero-febrero pretendía darle más gobernabilidad al presidente Iván Duque. Todo indicaba que al iniciar las sesiones legislativas de marzo, el país debatiría temas estructurales como las reformas pensional y laboral para cerrar brechas de competitividad y atender algunos de los vacíos dejados por reformas anteriores, hechas a medias. Además, se suponía que sería un año estelar para los inversionistas internacionales, quienes gozarían de las oportunidades de la Reforma Tributaria de 2019 y podrían contribuir a las ambiciosas metas de crecimiento en 4,6% del PIB planteadas por el Ejecutivo.

Sin embargo, el COVID-19 cambió totalmente los planes del Gobierno, obligando al país entero a cambiar su agenda política, económica y social. El año que al comienzo “pintaba bien” terminó siendo el peor para la economía nacional, que entró oficialmente en recesión en el tercer trimestre, con una caída del -15,7% en el segundo trimestre y -9,0% en el tercero. Aunque en diciembre de 2020 logramos ver el principio del fin de la pandemia con los anuncios de la vacuna y las primeras jornadas de inmunización en EE.UU. y el Reino Unido, a Colombia esta tardará en llegar entre tres y seis meses, y a pesar de las compras de dosis anunciadas por el Gobierno no se logrará inmunizar a la mayoría de la población en 2021.

1- Responder al COVID-19: El Gobierno debe asegurar las dosis de vacunas suficientes para inmunizar a la mayoría de la población con los desafíos logísticos y de cadenas de valor que supone. Al mismo tiempo, las tensiones entre el Gobierno nacional y los gobiernos locales serán evidentes, luego de un año de restricciones y cuarentenas. El Ejecutivo deberá también continuar su programa de asistencia económica para seguir empujando la demanda agregada que ha sido afectada por el desempleo.

2- Manejar la política económica y fiscal: Las agencias de calificación han sido claras, el Gobierno debe mejorar su capacidad de ingresos para mantener el grado de inversión. Esto implica difíciles decisiones políticas, pues el debate se centrará en la venta de activos estatales, una reforma tributaria y una reforma pensional, para superar los retos estructurales del presupuesto nacional. A todo esto, se le atraviesa la agenda política que, si el Gobierno es incapaz de pasar durante el primer semestre, será un punto clave en las campañas electorales y beneficiaría a los partidos de oposición.

3- Enfrentar la campaña política de 2022: Aunque la realidad es que las campañas políticas arrancaron hace casi seis meses, el inicio oficial de la época preelectoral ocurrirá en 2021. La aprobación del presidente Duque jugará un papel determinante en la capacidad que tendrá el partido de gobierno (Centro Democrático) para posicionar un sucesor viable y mantener su posición dominante en el Congreso. Sin embargo, el pobre desempeño económico, la respuesta al COVID-19 y la situación de seguridad jugarán en contra de los intereses del Gobierno y alentarán las campañas políticas de los opositores. En este sentido, el papel del sector empresarial también moldeará la opinión frente al modelo económico del país.

4- Mitigar los riesgos del cambio climático: 2020 estuvo marcado por desastres naturales que han tenido un impacto en el funcionamiento de la economía local de ciertos lugares como San Andrés y Providencia, Chocó y Bolívar. Esto pondrá la agenda medioambiental en el centro de la agenda política nacional –aún más considerando que es una prioridad para la entrante administración de EE.UU.– y los principales temas de discusión incluirán la deforestación, la transición energética, el Acuerdo de París y el Acuerdo de Escazú. La crisis climática que sufrimos en 2020 podría empeorar en 2021 si no existe un cambio oportuno.

5- Navegar los retos de la política exterior: La nueva administración presidencial en EE.UU. significará cambios de fondo y de forma en la relación bilateral. Si bien los principales asuntos a tratar seguirán siendo el narcotráfico, el intercambio comercial y la estrategia hacia Venezuela, es claro que la administración de Joe Biden hará cambios en la forma en que EE.UU. aborda esta problemática. El gobierno de Colombia y la oposición venezolana tienen pocas opciones diplomáticas y económicas para influir sobre el régimen de Nicolás Maduro, que consolidó su poder total tras las elecciones a la Asamblea Nacional, y cualquier acción que hagan dependerá de la colaboración con los EE. UU., el Grupo de Lima y la Unión Europea. Por último, Colombia y Latinoamérica continuarán siendo una pieza clave del ajedrez geopolítico que están disputando EE.UU. y China.

6- Los retos de seguridad e implementación del Acuerdo de Paz: No hay duda de que el fin de la guerra con las Farc despertó el interés de inversionistas internacionales por Colombia y la promesa que representaba un país que estaba dejando atrás décadas de violencia y abría numerosas oportunidades en distintos sectores, incluidos infraestructura, minería, petróleo y gas, tecnología, agricultura, turismo y servicios, una gran parte de ellos ubicados en municipios PDET. Sin embargo, el evidente deterioro de la situación de seguridad en zonas rurales del país y la expansión del control territorial por diversos grupos armados en esos municipios ha derivado en un aumento en el número de homicidios de excombatientes y líderes sociales (más de 200 y 900 asesinatos correspondientemente desde la firma del Acuerdo). La falta de garantías estatales, en cuanto a seguridad para excombatientes y habitantes de los municipios PDET, ponen en jaque al proceso de paz y deterioran la confianza de los inversionistas.

Este resumen nos permite avizorar que 2021 será un año clave para el país. Si bien todas las principales economías de América Latina se vieron gravemente afectadas por el nuevo coronavirus, la recuperación es una oportunidad para que los países se distingan. De igual forma, otros temas como la implementación del Acuerdo de Paz con las Farc, la situación de seguridad en zonas urbanas y rurales, que sigue en un paulatino deterioro, y el narcotráfico, seguirán sumando desafíos para el desarrollo del país.