Arzobispo de Cali hizo su propio ensayo para llevar a cabo eucaristía bajo protocolos de bioseguridad.

Las personas presentes durante el acto religioso debieron inscribirse previamente

Muchos fueron los cambios que se vieron al interior del templo y el desarrollo de la eucaristía:

En las bancas donde antes solían sentarse hasta siete personas, fueron demarcadas con cintas en forma de cruces los lugares a ocupar; en algunas bancas solo se permitió ubicarse en los extremos. Otras solo fueron separadas para una persona.

El tradicional saludo de la paz entre los asistentes tuvo que ser cambiado por una venia para evitar el contacto

Aunque el aforo total de la parroquia es de 500 personas sentadas, esta vez solo se habilitó la inscripción para que 125 feligreses participaran de la eucaristía. No obstante, el llamado fue atendido por 100 devotos este domingo a las 10:00 de la mañana. La mayoría de ellos eran adultos mayores; el asistente más joven tenía, acaso, 35 años.

De acuerdo con el arzobispo de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve, quien presidió la ceremonia, el ejercicio realizado ayer se revisará para hacerle ajustes, teniendo en cuenta que “esta es una progresividad horizontal, pues es la comunidad la que debe ir asumiendo su autoeducación, su autoprotección colectiva”.