EL DRAMA QUE VIVEN LOS CENTROS DE ACONDICIONAMIENTO FÍSICO POR LA CUARENTENA.

Desde el pasado 16 de marzo, establecimientos de acondicionamiento físicos se han encontrado cerrados en el Valle del Cauca por directrices de la gobernadora Clara Luz Roldán, esto como medida para evitar la propagación del coronavirus; sin embargo, esta situación ha cobrado peso a estos sitios de entretenimientos y libre esparcimiento.

Hasta el momento, los gerentes de los gimnasios han manifestado que de igual manera continúan recibiendo los respectivos cobros de servicios públicos, hasta con un aumento en el precio a pagar.

“Me he comunicado con la empresa de energía a través de la página web manifestando la situación, sin embargo aparece como si hubiera un problema con la página” manifiesta Jhon Harold Romero Roa, gerente de uno de los centros de acondicionamiento físico de la ciudad de Tuluá.

A su vez cuenta cómo ha sido el aumento de los precios de los recibos en su gimnasio el cual no ha sido utilizado desde el 16 de marzo, “normalmente cuando el gimnasio está en funcionamiento el recibo me llega de 230 a 240 mil pesos, sin embargo este mes que no se ha utilizado, el recibo llegó de 267.250 pesos” expresó el Jhon Harold Romero.

De otro lado, manifiesta que el cierre de este tipo de establecimientos de entretenimiento no solo afecta económicamente, sino que también física y psicológicamente. “Yo tengo personas en mi gimnasio que han tenido problemas de ansiedad, o que perdieron un familiar y en el gimnasio se sentían a nivel psicológico mejor, me escriben todos los días, profe qué puedo hacer en mi casa”.

Hasta el momento el gobierno nacional no se ha pronunciado frente a este tipo de establecimientos, sin embargo Ernesto Lucena, ministro del deporte, anunció que se está estudiando la posibilidad de que los ciudadanos puedan salir a ejercitarse fuera de sus casas. La medida se estudiará tanto por la cartera del deporte como por el ministerio de salud.